Economia

Los pellets de madera buscan reemplazar al GLP en la agroindustria argentina

Con unas 10 plantas productoras en el país, el sector foresto-industrial apuesta a que este subproducto de la madera abastezca de energía térmica a las industrias láctea, avícola, porcina y cárnica. Un kilo de pellets equivale a 0,81 litros de GLP.

Por WebMaster 2 min de lectura35 visualizaciones
Foto: Matt Webster / Pexels
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Un subproducto con destino industrial

Los pellets de madera, esos pequeños cilindros que se obtienen de compactar aserrín, virutas y otros residuos de la transformación forestal, empiezan a posicionarse como fuente de energía térmica para procesos agroindustriales. Así lo señala el Consejo Foresto Industrial Argentino (CONFIAR), que identifica a las industrias láctea, avícola, porcina y cárnica, entre otras, como potenciales usuarias.

Un kilo de pellets de madera equivale a aproximadamente 0,81 litros de gas licuado de petróleo (GLP). El material puede almacenarse durante períodos prolongados y alimentar sistemas automatizados de combustión.

En 2025 se habían identificado en Argentina alrededor de 10 plantas productoras de pellets. Entre las compañías con producción integrada figuran Lipsia SA (Wanda) y Establecimiento Laharrague Chodorge (Montecarlo), en Misiones, y Enrique R. Zeni (Esquina), EUCA-O y Acon Timber (Virasoro), esta última señalada como la mayor productora del país. También aparecen las PyMEs Champions SA (Puerto Esperanza) y GP Energy (Colonia Victoria), en Misiones, y Brago Energía, en la Patagonia.

Del secado de yerba a la calefacción de plantas

Con la tecnología adecuada, los pellets pueden generar vapor, agua caliente y aire caliente, tres insumos presentes en numerosos procesos industriales. Entre las aplicaciones posibles, CONFIAR menciona el secado de granos, té, yerba y otros productos agrícolas, los procesos frigoríficos, la calefacción de instalaciones productivas y los sistemas de agua caliente y climatización.

La biomasa forestal no es nueva como fuente de energía. La diferencia está en los equipos disponibles: estufas, quemadores, calderas y centrales térmicas capaces de operar con pellets, con automatización, monitoreo remoto y control de variables. Frente a la leña o el chip, la homogeneidad y el formato del pellet facilitan el almacenamiento, el transporte y la alimentación automática de los equipos.

El país cuenta con alrededor de 1,3 millones de hectáreas de plantaciones forestales, de las cuales cerca del 75% se concentra en la Mesopotamia. Esa base foresto-industrial es la que puede proveer la materia prima.

Un mercado mundial que marca el ritmo

Mientras el mercado local busca conectarse, la escala internacional muestra otro panorama. La producción mundial de pellets de madera alcanzó en 2025 un récord de 53,5 millones de toneladas, un 10% más que el año anterior, y el consumo llegó a 51,5 millones de toneladas. Un año antes, en 2024, la Unión Europea había producido alrededor de 19,5 millones de toneladas y consumido cerca de 22 millones, con aplicaciones que van desde la calefacción residencial hasta usos industriales.

Para CONFIAR, el desafío pasa por conectar la oferta de pellets, la tecnología de combustión y las necesidades energéticas concretas de cada industria. Frente a los combustibles fósiles, el pellet se presenta como una alternativa renovable que puede integrarse a estrategias de transición energética y, en muchos casos, competir con el GLP.

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