El Gobierno negocia sacar las PASO 2027 y evalúa una lista de adhesión
La Casa Rosada busca 37 votos en el Senado para suspender o eliminar las primarias y sondea senador por senador. El radicalismo propone habilitar una boleta que permita a los gobernadores aliados acompañar a Milei sin resignar sus estructuras provinciales.

El Gobierno avanza en la negociación para que en 2027 no se realicen las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). La discusión, que durante meses estuvo centrada en los gobernadores, se trasladó al Senado, donde el oficialismo necesita reunir 37 votos para aprobar la suspensión o la eliminación de las primarias nacionales.
Según una fuente del oficialismo involucrada en el conteo, "con esto no alcanza para sacar en el Senado. Se está trabajando senador por senador y, en algunos casos, con algunos bloques". El objetivo de máxima de Javier Milei es eliminar las PASO, aunque en la Casa Rosada aceptarían una nueva suspensión para 2027 si eso permite construir una mayoría más amplia.
El semáforo de los gobernadores
En los despachos donde se sigue la negociación circula una clasificación de los 23 gobernadores y el jefe de Gobierno porteño según su posición frente a la suspensión de las PASO nacionales:
- Doce en verde: Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Alfredo Cornejo (Mendoza), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Leandro Zdero (Chaco), Carlos Sadir (Jujuy), Marcelo Orrego (San Juan), Ignacio Torres (Chubut), Rolando Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilneck (Río Negro), Claudio Poggi (San Luis) y Raúl Jalil (Catamarca).
- Cuatro en amarillo: Martín Llaryora (Córdoba), Claudio Vidal (Santa Cruz), Gustavo Sáenz (Salta) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego).
- Ocho en rojo: Axel Kicillof (Buenos Aires), Jorge Macri (Ciudad de Buenos Aires), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Hugo Passalacqua (Misiones), Gildo Insfrán (Formosa), Ricardo Quintela (La Rioja), Sergio Ziliotto (La Pampa) y Elías Suárez (Santiago del Estero).
El verde indica que la Casa Rosada considera que esos mandatarios tienen una posición favorable a que las primarias nacionales no se realicen en 2027. Los cinco gobernadores radicales integran ese grupo. Algunos defendieron las PASO como instrumento y rechazaron su eliminación definitiva, pero admitieron que podrían volver a suspenderse durante 2027. Valdés fue más lejos y dejó abierta la posibilidad de apoyar directamente su derogación.
Una posición favorable de un gobernador no equivale automáticamente al voto de un senador, por lo que el trabajo se trasladó a los legisladores, con negociaciones individuales y conversaciones con bloques completos.
La lista de adhesión que propone el radicalismo
En la segunda etapa de la negociación comenzaron a discutirse las condiciones políticas y electorales que algunos potenciales aliados reclaman para acompañar la reforma. Allí reapareció una propuesta que había circulado a principios de año y ahora volvió a la mesa: una colectora o, en los términos que usan quienes participan de las conversaciones, una lista de adhesión.
La iniciativa fue planteada desde sectores del radicalismo y apunta a resolver un problema electoral de los gobernadores aliados: cómo respaldar la candidatura presidencial de Milei sin quedar obligados a integrarse por completo a La Libertad Avanza ni resignar sus propias estructuras provinciales.
En la práctica, un gobernador radical, del PRO o de una fuerza provincial podría presentar su propia boleta para gobernador y asociarla electoralmente a la candidatura de Milei a presidente. Mantendría su sello, su estructura territorial y sus candidatos provinciales, pero compartiría en la parte superior de la oferta electoral al postulante presidencial libertario.
La propuesta que llegó desde el radicalismo es acotada: habilitar una sola lista de adhesión, no un sistema abierto de múltiples colectoras que permita que numerosas listas se cuelguen indiscriminadamente de una candidatura presidencial.
Para los mandatarios, el mecanismo significa preservar el control de sus propios armados territoriales. Para la Casa Rosada, puede transformarse en una moneda de cambio dentro de la negociación por los votos que necesita para sacar las PASO del calendario.
Una fisura en el peronismo
Mientras el Gobierno hace esa cuenta, apareció una variable que puede agregar complejidad a la discusión: dentro del peronismo comenzó a resquebrajarse la posición común que había prevalecido sobre la defensa de las PASO.
Una fuente del Partido Justicialista aseguró que sectores vinculados a Cristina Kirchner comenzaron a evaluar la conveniencia de dejar que el Gobierno avance con la suspensión de las primarias. La hipótesis está vinculada a la interna peronista: sin PASO, la conducción formal del PJ conservaría mayor capacidad para intervenir en la definición de las candidaturas y prolongaría la negociación hasta el momento de inscripción de las listas.
La negociación tiene cuatro protagonistas principales dentro del oficialismo: la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; la presidenta del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich; y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. Santilli concentra buena parte del vínculo con los gobernadores, Bullrich trabaja sobre el Senado, Karina Milei interviene en las definiciones políticas y electorales de fondo, y Menem deberá contribuir a construir la mayoría en Diputados.
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