La madera gana terreno en la construcción industrializada de edificios
El Instituto de la Construcción con Madera, impulsado por FAIMA, promueve sistemas como el Wood Frame, los paneles SIP y la madera contralaminada para edificar con procesos planificados y mayor precisión.

La construcción está cambiando en distintos mercados del mundo: cada vez más componentes de los edificios se diseñan, fabrican y preparan antes de llegar al terreno. Es lo que se conoce como industrialización de la construcción, un proceso que traslada parte del trabajo de la obra a entornos controlados.
En ese contexto, los sistemas constructivos con madera ganan protagonismo porque integran diseño, ingeniería y fabricación industrializada. Así lo plantea el Instituto de la Construcción con Madera (ICM), una iniciativa de la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA).
De la obra tradicional a la fabricación planificada
En una construcción convencional, muchas tareas se resuelven directamente en el terreno. La industrialización busca anticipar esas decisiones con proyectos más detallados, coordinación entre especialidades y fabricación de componentes bajo condiciones controladas.
Con la madera, esto se traduce en estructuras de entramado, paneles de cerramiento, elementos portantes o módulos que llegan al sitio listos para instalar. Cuando las piezas se producen a partir de un proyecto coordinado, mejora la previsibilidad de las tareas y se reducen los ajustes durante el montaje.
"La obra deja de ser el lugar donde todo comienza a resolverse y pasa a convertirse, en parte, en el espacio donde se ensamblan decisiones tomadas con anterioridad", señalaron desde FAIMA. La entidad aclaró que esto no elimina los trabajos en el terreno ni implica que todos los proyectos puedan industrializarse del mismo modo: la elección del sistema depende de la escala, el diseño, las exigencias estructurales, las condiciones del lugar y la capacidad técnica de los intervinientes.
Los sistemas disponibles
Construir con madera no equivale a un único sistema. Las tecnologías que menciona el ICM son varias:
- Wood Frame: entramado de piezas estructurales de madera para muros, entrepisos y cubiertas, con distintas capas de aislación y terminación según el proyecto.
- Paneles SIP: combinan dos caras estructurales con un núcleo aislante y se usan en soluciones de cerramiento y construcción según el diseño y las especificaciones técnicas.
- Madera de ingeniería: la contralaminada (CLT) y la laminada encolada (GLT o glulam) permiten desarrollar paneles, vigas y columnas para distintas aplicaciones estructurales.
Para FAIMA, uno de los desafíos es superar la idea de que construir con madera equivale solo a una vivienda pequeña o una cabaña. "Hoy, las tecnologías disponibles permiten pensar también en edificios de mayor complejidad, ampliaciones, equipamientos, espacios comerciales e infraestructura, siempre que exista un proyecto estructural adecuado y se cumplan las normas aplicables", indicaron.
Más integración entre profesionales
La industrialización exige una relación más estrecha entre arquitectura, ingeniería, proveedores, fabricantes y equipos de montaje. Las decisiones sobre dimensiones, uniones, instalaciones y secuencia constructiva deben coordinarse desde etapas tempranas. Herramientas digitales de modelado y planificación, junto con tecnologías de corte y fabricación asistida por computadora, pueden aportar a esa integración.
La construcción con madera no elimina las exigencias de seguridad estructural, protección frente al fuego, control de humedad, comportamiento acústico o eficiencia energética. Obliga a resolverlas con criterios de diseño, especificaciones y verificaciones apropiadas.
En la Argentina, la expansión de estos sistemas enfrenta desafíos que exceden la disponibilidad del material: la formación de profesionales, la difusión de conocimientos técnicos, la articulación entre proveedores y proyectistas y la familiaridad con los sistemas. Desde el ICM sostienen que industrializar no significa producir edificios idénticos: la fabricación planificada puede convivir con distintas propuestas arquitectónicas, escalas y necesidades de diseño.
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