Pacientes con cáncer viajan a China: tratamientos de avanzada y menores costos impulsan la búsqueda de una oportunidad
El acceso a terapias celulares y la reciente aprobación de un tratamiento para determinados cánceres de estómago ponen al país asiático en el centro de la atención. Los avances ofrecen nuevas posibilidades, aunque los resultados no equivalen a una cura garantizada.

Viajar a otro continente para buscar una oportunidad contra el cáncer es una realidad para algunos pacientes. China aparece como destino por una combinación de tratamientos innovadores, costos más bajos y rapidez de acceso, según reportajes recientes de medios internacionales.
Una nota de The Wall Street Journal, publicada el 7 de septiembre, relata experiencias de pacientes extranjeros que llegaron a Shanghái para recibir terapias CAR-T. El diario menciona valores de entre 550.000 y 850.000 dólares en Estados Unidos, frente a aproximadamente la mitad en China. Las cifras corresponden a los casos y tratamientos relevados: no representan una tarifa universal. Fuente: WSJ.
Bloomberg Línea también abordó el fenómeno en junio y describió el atractivo de la atención médica china para pacientes extranjeros, especialmente por la combinación de innovación y precios más accesibles. Estos reportajes documentan experiencias concretas, aunque no permiten establecer cuántas personas viajan exclusivamente para recibir atención oncológica. Fuente: Bloomberg Línea.
Defensas del propio paciente, modificadas para atacar el cáncer
Uno de los tratamientos que explica este interés es la terapia CAR-T. El procedimiento consiste en extraer linfocitos T —células del sistema inmunitario—, modificarlos genéticamente en un laboratorio y volver a introducirlos en el organismo para que reconozcan y ataquen células cancerosas.
Esta tecnología también se utiliza fuera de China y ha logrado remisiones prolongadas en algunos pacientes con determinados cánceres de la sangre. Sin embargo, su eficacia depende de la enfermedad y de las características de cada caso. Fuente: Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos.
El avance que puso a China en primer plano
El 22 de junio, China aprobó satricabtagene autoleucel, conocido como satri-cel, la primera terapia CAR-T autorizada en el mundo para un tumor sólido. Hasta entonces, las aprobaciones de esta tecnología se habían concentrado en cánceres hematológicos. Fuente: Reuters.
La indicación es específica: pacientes con adenocarcinoma avanzado de estómago o de la unión gastroesofágica, con marcador CLDN18.2 positivo y HER2 negativo, que hayan tenido fracaso de al menos dos líneas de tratamiento anteriores. No se trata de una terapia aprobada para cualquier cáncer. Fuente: CARsgen, fabricante del tratamiento.
Una nueva posibilidad, con resultados que deben interpretarse con cuidado
El ensayo clínico publicado en The Lancet mostró una mediana de supervivencia libre de progresión de 3,25 meses con satri-cel, frente a 1,77 meses con el tratamiento de comparación. Ese indicador mide cuánto tiempo transcurre sin que la enfermedad avance; no significa que los pacientes se hayan curado. Fuente: ensayo clínico.
Las terapias CAR-T también pueden generar efectos adversos graves, incluida una reacción inflamatoria conocida como síndrome de liberación de citocinas, y requieren seguimiento especializado. Por eso, la posibilidad de acceder a ellas debe evaluarse con el equipo oncológico, según el diagnóstico, los tratamientos previos y el estado del paciente. Fuente: Instituto Nacional del Cáncer.
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