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Rescató a una galga y hoy es influencer con marcas propias

Gaia fue adoptada cuando era cachorra y hoy suma miles de seguidores, canjes con marcas y hasta obra social. Su dueña cuenta cómo la mascota se convirtió en su sostén emocional.

Por WebMaster 1 min de lectura43 visualizaciones
Rescató a una galga y hoy es influencer con marcas propias

De la adopción al estrellato en redes

Gaia es una galga que vive en un departamento del barrio porteño de Monserrat junto a Mailén Costa Ferreira, actriz de 32 años que la adoptó cuando era cachorra. La perra llegó a una comunidad de adopción después de que una ONG rescatara a su madre, encontrada embarazada en una ruta.

Hoy Gaia tiene miles de seguidores en redes sociales, un placard con distintos atuendos, dieta BARF —basada en ingredientes frescos—, nutricionista y obra social propia.

Todo empezó con un video casero: Mailén grabó a la galga corriendo por primera vez en la playa durante unas vacaciones de invierno. La publicación se viralizó y a partir de ahí empezó a mostrar más momentos cotidianos del animal, lo que atrajo seguidores y marcas interesadas en sumarla como imagen.

Canjes, ingresos y una rutina con marcas

Según relató Mailén, las marcas le ofrecen canjes de productos y servicios, entre ellos alimento, obra social, accesorios, un colchón para mascotas y hasta una aspiradora especial para pelos. Además, recibe pagos en dinero por publicidad.

  • Comida y obra social cubren gran parte de las necesidades básicas de la perra.
  • Los ingresos en dinero rondan los $300.000, según estimó su dueña.
  • El resto de los canjes, aunque no sean monetarios, también representan un ahorro considerable.

Mailén asegura que Gaia no es forzada a participar de las grabaciones: la premia después de cada video y afirma que la galga misma se acomoda frente al trípode cuando percibe que va a empezar a filmar.

Una compañera en momentos difíciles

Más allá de la exposición pública, Mailén describe a Gaia como un sostén emocional central en su vida. Contó que, durante una etapa con ataques de ansiedad, la perra se quedaba junto a ella y su presencia la ayudaba a calmarse.

La galga acompaña a Mailén en distintas actividades diarias, desde salidas familiares hasta la rutina de higiene personal: por recomendación de un veterinario, cuando Mailén estuvo enferma comenzó a quedarse cerca de ella incluso al bañarse, costumbre que mantiene hasta hoy.

Para su dueña, la relación con la galga excede lo económico o lo mediático: "me siento millonaria", resumió al hablar del vínculo cotidiano que mantienen desde la adopción.

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