En el corazón de Gobernador Virasoro hay historias que inspiran, y la de María es una de ellas.

Emprendedora, soñadora y apasionada por el trabajo hecho a mano, encontró en las artesanías no solo una forma de generar ingresos,

sino también una manera de expresar su creatividad y mantener vivas las tradiciones locales.

Con paciencia, dedicación y muchas horas de esfuerzo, comenzó creando piezas desde su casa, transformando materiales simples en verdaderas obras llenas de identidad.

Hoy, su emprendimiento crece gracias al apoyo de la comunidad y al amor que pone en cada detalle.

La historia de María es el reflejo de tantas mujeres de Virasoro que apuestan a sus sueños, demostrando que con constancia y pasión, todo proyecto puede florecer.