Santo Tomé refuerza la prevención vial con controles permanentes
y acciones de concientización.
La Municipalidad de Santo Tomé, a través de la Dirección de Tránsito,
continúa fortaleciendo su política de prevención y seguridad vial mediante operativos sostenidos de control y ordenamiento en distintos puntos de la ciudad.
Durante el mes de marzo, se llevaron adelante inspecciones sobre un total cercano a 1.200 vehículos,
en el marco de un esquema de trabajo que prioriza la verificación de documentación obligatoria,
uso de cascos en motos y las condiciones de circulación de cualquier tipo de vehículo.
Como resultado, se detectaron infracciones en un porcentaje reducido del total controlado,
lo que refleja un nivel de cumplimiento en crecimiento por parte de los conductores.
Entre las irregularidades más frecuentes se destaca la falta de seguro obligatorio, una condición esencial para garantizar la cobertura ante eventuales siniestros y proteger tanto a conductores como a terceros.
Desde el área se insiste en la importancia de contar con toda la documentación al día como parte de una conducción responsable.
En paralelo, se intensifican los controles preventivos durante fines de semana,
feriados y eventos masivos, con especial atención en zonas de alta circulación y en horarios nocturnos.
Estas acciones incluyen operativos conjuntos con fuerzas de seguridad para reforzar la detección de conductas de riesgo, como la conducción bajo los efectos del alcohol.
El trabajo del cuerpo de inspectores se desarrolla en un contexto que muchas veces presenta desafíos operativos,
por lo que se destaca la articulación institucional como una herramienta clave para optimizar recursos y garantizar intervenciones más efectivas.
Asimismo, la Dirección de Tránsito sostiene una línea de acción basada en la concientización ciudadana, promoviendo el respeto por las normas viales y el cuidado colectivo en la vía pública.
En este sentido, se busca no solo sancionar infracciones, sino generar hábitos de conducción más seguros y responsables.
Estas políticas forman parte de una estrategia integral que apunta a reducir riesgos, prevenir siniestros y consolidar una cultura vial que priorice la vida y la convivencia en el espacio público.