Lucas Vilota: Envidias Camufladas

-Es mala la envidia, ¿no?

-Pésima, propia de personas que no encuentran plenitud propia y elijen vivir vidas ajenas.

-Yo veo envidias camufladas, políticamente correctas y aceptadas.

-A ver.

-Admirar a una persona, tomar ejemplos y caminos seguidos por otros; y hasta pasar la vida ponderando a otros es, a veces, también vivir vidas ajenas.

Ojo! Yo soy de esos, pero me estaba cuestionando, si esa actitud nos empequeñece al punto de poder anularnos. -Entiendo, pero no todos nacieron para ser seguidos, muchos somos simples seguidores.

-Tal cual, eso es justamente lo que no me gusta. Esa clasificación me desorienta, me incomoda y es injusta. -¿Por qué?

-A ver si lo puedo explicar, cuando alguien hace algo bien, la recompensa está ahí, en hacerlo. Es importante que sienta esa gratificación que es íntima, profunda y suficiente.

Los agradecimientos, las ponderaciones, los seguidores, aplaudidores y hasta los envidiosos, desvirtúan la naturaleza del gesto, y generan adicción.

-Estás exagerando como siempre, lo que planteás tiende al individualismo y la soledad.

-Puede ser, pero si veo que el motor de actuar es pensando en reconocimientos buenos (admiración) o malos (envidia), se desarrolla algún extraño virus que nos aleja de la esencia del bien común.